Crítica: Inception

Uno de los conceptos más representativos de “Inception” es girar una peonza para saber si estamos soñando o no: si la peonza no cae, significa que estamos todavía lejos de la realidad, pero si cede, hemos despertado. He tenido el gusto de girar mi peonza tres veces frente a la pantalla y al mismo compuesto de escenas, y en ningún momento la he visto caer.

Christopher Nolan se reitera en dos apartados: el primero, los temas que toca cinta tras cinta (el pasado, el cómo influye al descubrirse a sí mismo, la familia, …); el segundo, en hacernos girar una peonza imposible de desestabilizar. Ahora, toca hablar de “Inception” u “Origen”: la peonza gira en todo momento, tal vez flaqueando únicamente en el eslabón más débil del que es seguramente el director de cine más aclamado de su generación: las escenas de acción. Sí, señoras y señores, Nolan ha dejado bien claro que no es su mejor baza y, a pesar de que corregía éste error en “El Caballero Oscuro”, aquí lo intenta nuevamente pero no lo consigue de forma rotunda.

Toda la película gira en torno a una misión muy concreta: Cobb y Arthur, expertos extractores de ideas en sueños ajenos, son contratados por un japonés llamado Saito para ejecutar el “inception” (implantar una idea) en la mente del heredero de la corporación rival de Saito; deben convencerlo de desmantelar el imperio de su padre.

La premisa puede parecer simple, si bien se ve enriquecida por la aparición de más personajes que formarán parte del equipo; no obstante, Nolan es capaz de indagar en la mente y los dramas de Cobb y compañía a lo largo de dos horas y veinte minutos que dura la película. La peonza, valga la redundancia, no deja de girar, nos hace soñar despiertos con cada minuto que pasa.

Interpretaciones magistrales aparte (salvo por, en mi opinión, Cillian Murphy), cabe decir que el guión es excelso y meros detalles pueden dejarse de lado: es un todo muy compacto, un universo enteramente nuevo que eres capaz de creerte en todo momento. En “Inception”, como pasa en grandes obras del género como “Blade Runner” o “Alien”, todo matiz tiene su lógica interna y el espectador tiende a tragárselo sin hacerse preguntas superficiales, y que en algo tan extenso como la ciencia-ficción (o la ficción en general), no tienen cabida.

Hablar de los sueños, un tema que probablemente ya exploraban cintas como “Matrix”, y crear algo enteramente nuevo y distinto no es nada fácil. Está claro que Christopher Nolan se propone tomar el blockbuster y hacer que gire 360º: muchos deben envidiar la capacidad de éste señor para inventar una historia y un mundo que te engullen durante casi dos horas y media, por sus diálogos, por sus reglas; una historia que, incluso al final, te deja una sensación de no haberte enterado de todo y puede crear dudas en tu mente.

Esto no se debe a una escritura confusa o a una mala puesta en escena, sino a una complejidad digna de las obras más oscuras del thriller. Algunos critican el hecho de que tanta información y tanto desarrollo suceda únicamente a través de una misión muy concreta: ¿y qué? Nolan deja muy claro que, aunque todo forme parte de un plan, no le debe nada a la literatura: muestra lo que debe de mostrar a través de sus imágenes increíblemente captadas, y a través de la inmejorable música de Hans Zimmer que, en un todo, crean una obra casi perfecta (salvo, de nuevo, por las escenas de acción) que pone a su género patas arriba en cuestión de terminar una bolsa de palomitas.

[SPOILERS] Como de costumbre, Nolan se acerca al espectador hablando de los temas que ya he mencionado anteriormente. En “Origen”, lo hace especialmente a través de Cobb y de su difunta esposa: ambos crearon un mundo ideal en sus sueños, pero fueron demasiado lejos y cayeron en el Limbo, un estado en el que el subconsciente es incapaz de volver al mundo real. Para traerla de vuelta, Cobb implantó en la mente de Mal, su mujer, la idea de que su mundo real era un sueño… y cumplió su objetivo. Lo que no calculó es que esa idea persistiría en Mal incluso después de haber despertado, lo que más adelante provocaría su suicidio para poder despertar.

[SPOILERS] Cobb está claramente afligido por ésta pérdida, y por mucho que intenta salir adelante y luchar, su única intención es volver con sus hijos. Sigue viendo a Mal en sueños y, cerca del final de la cinta, supera su culpabilidad y deja ir a Mal. Nolan es capaz de generar empatía por parte del espectador (a pesar de que siempre se le ha criticado precisamente ésta carencia), y nos deja con un final apoteósico que puede ser confundidos como ambiguo por algunos, pero que es más algo interpretativo o sutil.

[SPOILERS] Después de cumplir con la misión, Cobb vuelve a Estados Unidos y se reencuentra con sus hijos; pero para asegurarse de que está despierto, hace girar la peonza sobre una mesa y, al verlos aparecer, corre hacia ellos, importándole más bien poco el resultado final. La cámara gira hacia la peonza y en todo momento se ve que gira (a pesar de que en cierto punto parece ceder ligeramente), y así termina la cinta: con incertidumbre.

[SPOILERS] Para mí, Nolan quiere dejar clara una cosa: que por mucho que esté soñando o no, ya no importa. No llegados a éste punto. Cobb ha cumplido con su objetivo y, sea real o una farsa, por fin ha conseguido reunirse con sus hijos. Entonces, ¿por qué nos tiene que importar la verdad absoluta? Para Cobb, es enteramente real y, apuesto que por ello, sea ficción o realidad, la peonza habría caído de una forma u otra.

Ésto es a lo que me refiero con “encontrarse a uno mismo”: desarrollo, aprender de sus propios actos y hacerse preguntas. Cobb y compañía lo hace acompañados por la mano de obra de Hans Zimmer y por la cámara de Christopher Nolan. En “Inception”, no tenéis que haceros preguntas a menos que así lo queráis; lo que veis es lo que hay en todo momento, ¡y tened cuidado de no perderos un solo diálogo, porque os arriesgáis a no enteraros de todo lo que pasa! Así es como funciona el cine: con una serie muy cargada de imágenes y sonidos.


Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s