Crítica: Devilman Crybaby

Masaaki Yuasa es un hombre con una imaginación extremadamente fértil, a un nivel superior del de muchos directores y artistas que hoy día están sobrevalorados o desfasados; su visión del mundo, de cómo contar una historia y cómo mostrarla a través del dibujo crudo y sólido es una virtud de la que muy pocos disfrutan y disfrutamos hoy día, y es sin lugar a dudas menester aplaudir al esfuerzo de este hombre en la industria del anime japonés o del cine en general.

Tenía mis dudas cuando supe que Netflix “se había apoderado” de esta serie, y pensaba que el señor Yuasa se vería censurado o limitado por este motivo, pero nada más lejos de la realidad. He visto los diez episodios de “Devilman Crybaby” esta misma noche y ahora, escribiéndoos esta crítica desde clase, sigo flipando en colores.

Hay cosas que salen de contexto y que se descontrolan en ciertos puntos de la historia, pero son cosas de las que no quiero hablar en esta crítica en particular, porque lo que hace bien me parece tan importante que prefiero centrarme en todo ello. Acerca de lo positivo, que es de lo único que hablaré a continuación, empezaré diciendo que “Devilman Crybaby” va de cabeza a mi top 10 de animes, sin dudarlo de ninguna forma, superando a algunas obras como “Made in Abyss”, “Elfen Lied” o sin ir más lejos, “Evangelion”.

He leído (y me han dicho) que originalmente, Evangelion se inspiraba en Devilman, pero en este caso es justo lo contrario: las referencias al tan aclamado anime son diversas, fascinantes, obvias; Devilman cuenta una historia que podría considerarse arquetípica y oxidada, pero a lo largo de unas tres horas y veinte minutos demuestra que es capaz de ser brutal a niveles narrativos y visuales.

Y es que, audiovisualmente, Devilman Crybaby se pasa como lo hacía Mindgame: no esperaba en lo más mínimo que Masaaki Yuasa se excediera tanto en mostrar el gore, la pornografía y el lado más crudo de la sociedad en una serie destinada a verse en Netflix. Es increíble lo impactante que pueden ser varias escenas, varios planos y varios momentos de la historia.

El aspecto religioso está muy presente en la historia, ya que no podía ser de otro modo tratando a los demonios en la vanguardia del guión. La crítica que subsigue es también despampanante, sólida y una interpretación de los “escritos sagrados” que me recuerda a muchos niveles a “Death Note”.

En los spoilers, haré una (pequeña) lista de lo que más me ha gustado en Devilman Crybaby; de momentos o datos (con spoilers, evidentemente) que me parezcan dignos de mentar, o que me hayan impactado más que lo que había visto hasta ahora. Disfrutadlos los que la hayáis visto o los que disfrutéis destripándoos tramas, lo cual es también lícito.

Para los que no, terminaré diciendo que, bueno, tenéis que ver Devilman Crybaby, en especial teniendo un prodigio de episodio 9 como el que tiene: uno de los más brutales, más brillantes y más próximos que he visto en toda mi vida, al nivel del inicio de Elfen Lied, de Made in Abyss, de Erased, casi del final de Death Note inclusive. No esperéis a pediros un mes de Netflix, aunque sea gratuito, e hincarle el diente a la serie.

Zona spoiler:
– El primer episodio, sin dudarlo, me dejó boquiabierto: la escena de la fiesta, la forma en que Ryo empieza a encargarse de los demonios, y finalmente cómo explota en la transformación de Akira en Devilman.
– El desarrollo de Ryo como personaje, y la escena en la que toca la Biblia y recita todo el tema de Satán. Ahí ya me quité el sombrero y supuse que era él, o como mucho, Dios.
– El episodio 8, con la muerte de los padres de Miko, me dejó flipada. Eran personajes que me gustaban bastante y ver la cruel forma en que son eliminados me impactó, en especial la masacre del padre.
– El episodio 9 con literalmente todo lo que pasa, especialmente la muerte de Miki. Increíble banda sonora.
– El uso del rap y de la música menos usual en el anime.
– El episodio 10 con Akira decidiendo enfrentarse a Satán a pesar de no tener oportunidad alguna, y su subsiguiente muerte en sus manos, para más adelante ver cómo Satán (Ryo) se halla solo frente a un mundo enteramente destruido y se da cuenta de que todo este tiempo había querido a Akira. La moral puede ser facilona y típica, pero la forma en que está representada es sencillamente brutal.
– El hecho de que, al final, Satán se queda solo y literalmente ningún otro personaje sobrevive.

4 respuestas a “Crítica: Devilman Crybaby

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s